¡Hola a todos, devoradores de libros! Bienvenidos de nuevo al blog. Hoy me pongo el jersey de hockey y preparo los pañuelos (y un ventilador, no os voy a mentir) porque vamos a hablar de una de las entregas que más gamas tenía de escribir, uno de los mejores libros de la serie Game Changer.
Me refiero, por supuesto, a Role Model, el quinto libro de la icónica saga de Rachel Reid.
Si habéis estado siguiendo mis reseñas anteriores, sabréis que mi relación con esta serie ha sido una montaña rusa de emociones. Desde que conocimos a Ilya y Shane en Heated Rivalry, el listón quedó altísimo. Pero lo que Rachel Reid ha logrado con la historia de Troy Barrett y Harris Hughes es algo que no vi venir. No es solo un romance deportivo; es una disección profunda de la masculinidad tóxica, la salud mental y la redención.
Preparaos un café (o algo más fuerte), porque hoy nos sumergimos de lleno en los vestuarios de Ottawa.

La Trama: Más que un simple traspaso de equipo
En Role Model, nos encontramos con Troy Barrett. Si habéis leído los libros anteriores, especialmente el cuarto, Troy no os caerá precisamente bien. Se nos presentó como un tipo hosco, antipático y, francamente, un poco capullo, que jugaba para los Tonronto Guardians. Sin embargo, al inicio de este libro, Troy es traspasado a los Ottawa Centaurs en medio de un clima de tensión y mala prensa.
Lo que Troy no espera es que el ambiente en Ottawa sea el polo opuesto al que dejó atrás. Mientras que en Toronto reinaba una cultura de vestuario tóxica, llena de bullying y “machitos”, en Ottawa se encuentra con un equipo que se apoya, que tiene un capitán comprensivo y, sobre todo, que tiene a Harris Drover (el chico de las redes sociales).
A diferencia de otros libros de la saga, aquí no tenemos a dos jugadores compitiendo en el hielo. Harris es el Social Media Manager del equipo. Es el encargado de limpiar la imagen de Troy, de grabar vídeos divertidos para TikTok y de conectar a los jugadores con la afición. Harris es optimista, es abiertamente gay, es increíblemente profesional y es, básicamente, un rayo de sol que choca frontalmente con la nube negra que es Troy.
La trama sigue la evolución de Troy mientras intenta encajar en un equipo que realmente se preocupa por sus jugadores, mientras Harris intenta enseñarle que no necesita esconderse detrás de una máscara de hostilidad para ser un buen profesional.
El Análisis de los Personajes: Un estudio de contrastes
Troy Barrett: El peso del armario y la toxicidad
Lo que Rachel Reid hace con Troy es magistral. A menudo, en el romance, el “grumpy” es simplemente un tipo que no sonríe. Pero Troy está roto. Su negatividad no es un rasgo de personalidad encantador; es un mecanismo de defensa. Ha pasado años en un entorno donde ser tú mismo era peligroso, donde la vulnerabilidad se castigaba.
Troy es el resultado de años de “cultura de vestuario” podrida en Toronto. Ha crecido en un entorno donde cualquier muestra de sensibilidad era castigada, donde ser gay era el peor de los insultos y donde la masculinidad se medía por quién era más agresivo. Por eso, Troy es hosco: es su armadura.
Ver el mundo a través de sus ojos es, por momentos, desolador. Él odia todo porque se odia a sí mismo y está convencido de que es una mala persona. Su arco de redención no es solo “enamorarse”, sino desaprender todo lo que le enseñaron sobre cómo debe actuar un hombre. Es uno de los procesos de crecimiento personal más realistas que he leído en mucho tiempo.
Harris Drover: El poder de la visibilidad
Harris es un soplo de aire fresco. Me encanta que Reid haya elegido a alguien del equipo de comunicación para ser el protagonista. Harris representa la cara amable y moderna del deporte. Es seguro de sí mismo, no pide perdón por quién es y tiene una paciencia infinita.
Pero no os equivoquéis, Harris no es solo “el chico majo”. Es ambicioso en su trabajo y sabe poner límites. Su papel como puente entre Troy y el resto del mundo es fascinante. Harris no solo se enamora de Troy; él ve el potencial de la persona que Troy podría ser si dejara de tener tanto miedo. Su fe en Troy es lo que finalmente empieza a resquebrajar los muros del jugador.
La Química y el Nivel de “Spicy” (¡Alerta de calor!)
Hablemos de lo que muchos estáis esperando: el romance y las escenas explícitas. Si algo sabe hacer Rachel Reid es escribir química que traspasa las páginas.
Nivel de Spicy: 4/5 Llamas 🔥🔥🔥🔥
Lo que hace que las escenas en Role Model funcionen tan bien no es solo la técnica (que también), sino el componente emocional.
- El Slow Burn: No sucede de inmediato. Hay una construcción de confianza lenta y deliciosa. Harris tiene que ganarse a Troy centímetro a centímetro
- El descubrimiento: Para Troy, la intimidad con Harris es la primera vez que experimenta sexo que no está ligado a la vergüenza o al secretismo absoluto. Hay una escena en particular en un hotel que… bueno, digamos que necesité un momento para recuperar el aliento.
- Vulnerabilidad: Reid integra el consentimiento y la comunicación de una manera orgánica. El sexo aquí sirve para avanzar en el desarrollo de los personajes, especialmente para que Troy aprenda a confiar.
Temas Profundos: La toxicidad en el deporte
Este libro es, en mi opinión, una crítica feroz a la cultura del hockey profesional y muchos otros deportes “masculinos”. A través de los flashbacks de Troy en Toronto, vemos cómo el silencio de los “buenos” permite que los abusadores campen a sus anchas.
Reid explora el concepto de privilegio y de responsabilidad. El libro plantea la pregunta: ¿quién tiene que dar el paso para cambiar las cosas? No siempre debe ser la víctima; los aliados tienen un papel fundamental y las personas que tienen el privilegio de que su voz sea escuchada para ayudar a otros pueden apoyar y dar visibilidad a los necesitados. Es un mensaje poderoso que eleva el libro por encima de la media de los romances deportivos.
El “Factor Fan”: Regresos esperados
No sería una reseña completa si no mencionara que Ilya Rozanov aparece en este libro. ¡Y de qué manera!
Ver a Ilya desde la perspectiva de Troy es hilarante. Para Troy, Ilya es un bicho raro, provocador y molesto. Para nosotros, los lectores que lo amamos, es simplemente Ilya siendo él mismo, pero además ver su evolución como personaje a un veterano que intenta ayudar a los jóvenes a su manera retorcida y sarcástica sin perder su esencia. Su papel como “mentor” (a su manera caótica) para Troy es de lo mejor del libro (porque sí amamos a Ilya). Las interacciones entre los personajes de libros anteriores le dan a la serie una cohesión que hace que este universo se sienta real y habitado.
¿Por qué es diferente al resto de la serie?
Role Model se siente más maduro. Mientras que Heated Rivalry era pura pasión y competición, este se centra en la identidad.
El hecho de que Harris trabaje en redes sociales nos permite ver la presión de la imagen pública. ¿Cómo sales del armario cuando eres una figura pública en un deporte tradicional? ¿Cómo manejas los comentarios de odio? Reid no esquiva estas preguntas y las integra perfectamente en la narrativa romántica.
Lo que me faltó (Por ser tiquismiquis)
Si tengo que ponerle una pega, es que quizás hacia el final el conflicto se resuelve de una manera un poco rápida en comparación con el ritmo pausado del resto del libro. Sin embargo, el epílogo es tan satisfactorio y dulce que se lo perdono todo.
Veredicto Final
Role Model es una obra de arte dentro del romance contemporáneo. Es una historia sobre encontrar tu lugar, sobre el valor de ser amable y sobre cómo nunca es tarde para cambiar tu propia narrativa.
Si te gusta el hockey, el tropo de “el sol sale para el amargado” (grympy-sunshine) y las historias con mucho sentimiento y una buena dosis de escenas picantes, este libro tiene que estar en tu estantería (o en tu Kindle) sí o sí.
Puntuación: 5/5 estrellas ⭐⭐⭐⭐⭐
Si quieres leer la serie Game Changer y no sabes por dónde empezar te recomiendo este post: Serie Game Changer de Rachel Reid: Orden de Lectura, Sinopsis y Personajes (Guía 2025)
También te dejo a continuación la reseña de Heated Rivalry y The Long Game:
- Reseña de Heated Rivalry de Rachel Reid: ¿El mejor Rivals-to-Lovers MM de la historia? (2025)
- Reseña de The Long Game de Rachel Reid: Opinión, Resumen y Análisis de la secuela de Heated Rivalry (2025)
¿Habéis leído ya Role Model? ¿Eres Team Troy? ¿O seguís siendo fieles al “Team Ilya”? ¡Contádmelo en los comentarios, que me muero por debatir con vosotros!

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