Hoy quiero compartir contigo una experiencia que cambió por completo mi relación con los libros. Leer es una actividad maravillosa, pero es igualmente importante leer lo que te gusta y con lo que te sientes cómoda. La lectura no debería ser una obligación, sino una experiencia enriquecedora que te permita sumergirte en historias que te fascinan.
En este post, quiero hablarte de mi transformación como lectora y cómo cambiar mis hábitos tuvo un impacto significativo en mi vida.
Mi vida lectora antes del 2021: La “perra lectora”
Antes de tomar en serio mis elecciones literarias, solía leer más de 100 libros al año. Gran parte de mis lecturas se centraban en el Dark Romance y, a veces, en el romance furro. No había nada de malo en ello, pero me di cuenta de que estaba leyendo sin propósito. No conocía los nombres de los escritores y, en ocasiones, olvidaba los libros apenas una semana después de leerlos.
Me consumía una especie de voracidad, pero sin verdadero disfrute. Era más una competencia de números que una pasión genuina.
A partir del 2021: La búsqueda de la calidad y el autodescubrimiento
Fue entonces cuando decidí dejar de ser una “perra lectora” y enfocarme en la calidad, según mi propio concepto de ella. Para mí, esto significaba explorar nuevos temas dentro de la fantasía y el romance, y desafiarme con ellos.
Comencé a adentrarme en libros de fantasía con más cuerpo y profundidad, como los de Brandon Sanderson o Holly Black. Estas historias requerían más concentración y análisis por mi parte, lo cual me permitió sumergirme en narrativas más complejas y descubrir nuevos mundos literarios. Este cambio de enfoque me permitió no solo disfrutar más, sino también conocerme mejor a mí misma.
Un antes y un después: El impacto en mi vida como lectora
El impacto de esta transformación fue sorprendente. Ya no solo leía por leer, sino que disfrutaba cada página y me sumergía por completo en los mundos creados por las autoras. Me divertía, me emocionaba y me sentía más conectada con las historias y los personajes. Descubrí nuevas perspectivas, expandí mi horizonte literario y desarrollé un sentido de satisfacción profunda y duradera.
Además, este cambio en mi enfoque hacia la lectura tuvo un impacto significativo en otros aspectos de mi vida. Me sentía más interesante y más segura de mí misma al poder participar en conversaciones más enriquecedoras con otros lectores. Mis interacciones se volvieron más profundas y llenas de significado, ya que podía compartir mis pensamientos y reflexiones sobre las obras que había leído.
El impacto que tuvo en mí
El impacto de este cambio fue sorprendente. Ya no solo leía por leer, sino que disfrutaba cada página y me sumergía por completo en los mundos creados por las autoras. Me divertía, me emocionaba y me sentía más conectada con las historias y los personajes. Descubrí nuevas perspectivas, expandí mi horizonte literario y desarrollé un sentido de satisfacción profunda y duradera.
Además, este nuevo enfoque tuvo un impacto significativo en otros aspectos de mi vida. Me sentía más interesante y más segura de mí misma al poder participar en conversaciones más enriquecedoras con otros lectores. Mis interacciones se volvieron más profundas y llenas de significado, ya que podía compartir mis reflexiones sobre las obras que había leído.
Hoy en día, puedo afirmar con certeza que tomar en serio lo que leo ha sido una de las mejores decisiones que he tomado. Me siento más conectada conmigo misma, con mis emociones y con el poder transformador de la literatura.
En fin…
La literatura es un viaje individual y subjetivo en el que cada libro te brinda una experiencia invaluable. No existen gustos literarios erróneos, ya que cada persona tiene sus propias razones para disfrutar de ciertos libros. Lo importante es encontrar aquellas historias que te apasionen, te desafíen y te permitan crecer como lectora y como persona.
Y tú, ¿qué tipo de lector o lectora eres? ¿Has tenido una transformación similar a la mía? ¡Cuéntamelo en los comentarios!
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