Hay libros que no se leen, se habitan
Hay libros que no se leen, se habitan, se viven, se sufren. O eso pensaba yo. Pero con el tiempo me he dado cuenta de que más que el libro, es una cualidad del lector. Entonces, en realidad, hay lectores que no leen, sino que habitan, sufren, viven, lloran, se transportan, escapan, se encuentran con un libro.
Mi camino como lectora: emociones entre páginas
A lo largo de mi camino como lectora me he topado con historias que me han sacado lágrimas, protagonistas que me provocan vergüenza ajena, libros que me han hecho reír sin parar, y otros que me atrapan tanto que soy incapaz de separarme de ellos hasta terminarlos.
Hay libros que no se leen, se devoran. Y yo soy de ese tipo de lectora: una devoradora de libros.
Leer como ritual de autocuidado
Leer no es solo un hobby. Es una forma de cultivarnos, de desarrollarnos, de desconectarnos por un momento de la realidad, de la vida acelerada que llevamos y de las redes sociales. Para muchos, leer es una forma de escape, un ritual, una práctica de autocuidado.
Está comprobado que mientras leemos:
- Nuestros niveles de estrés disminuyen
- Nuestro ritmo cardíaco baja
- Nuestra mente se relaja
- Nuestra empatía y visión del mundo se amplían
Leer nos obliga a desacelerar, a estar presentes, a prestar atención y concentrarnos en el aquí y el ahora: en esa palabra, esa frase, esa página.
Mi ritual lector
Por todo esto, porque pienso que la lectura es una actividad sagrada en mi día (aunque puedo leer en cualquier momento y lugar), me gusta disfrutar del momento convirtiéndolo en una experiencia. Un ritual de autocuidado. Un momento para mí.
Así lo vivo:
- Cierro las cortinas
- Ajusto la temperatura de la habitación
- Enciendo un incienso
- Me preparo un té
- Pongo música de fondo (sonido ambiental, ASMR o instrumental)
- Ignoro las notificaciones del móvil (aunque leo desde él)
En ese instante, el mundo se detiene. Solo existimos el libro y yo.
¿Y tú?
Si la lectura también es sagrada para ti, si tienes rituales especiales para esos momentos contigo misma, compártelo en los comentarios. Me encantaría saber cómo vives tus lecturas, qué libros te han transformado y qué emociones te han acompañado a través de ellos.
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