Esta reseña de La guerra de las dos reinas no es solo una crítica literaria; es un desahogo necesario para cualquier fan de la saga De sangre y cenizas. Si has llegado hasta aquí, probablemente estés atrapada en el ciclo de “amor-odio” que Jennifer L. Armentrout sabe generar tan bien.
Tras cerrar las casi 800 páginas de este cuarto volumen, mi sensación es agridulce. Aunque la trama avanza y nos da respuestas que llevábamos libros esperando, la ejecución me ha dejado fría, ganándose un 3 sobre 5 en mi estantería personal.

La guerra ya no es una amenaza lejana; ha llegado a las puertas de Atlantia. Tras el final apoteósico de Una corona de huesos dorados, Poppy se encuentra en una posición desesperada. Casteel ha sido capturado por la Reina de Sangre, una mujer cuya crueldad no conoce límites y cuyas revelaciones han sacudido los cimientos de todo lo que creíamos saber sobre el linaje de los dioses.
Poppy, ahora con el peso de una corona y una profecía sobre sus hombros, debe liderar a los wolven y a los generales de Atlantia en una misión suicida: rescatar a su Rey y destruir a la Corona de Sangre. Pero el poder que despierta en su interior es antiguo, primigenio y aterrador. Para ganar esta guerra, Poppy corre el riesgo de convertirse en lo que más teme: la portadora de Muerte y Destrucción que los antiguos vaticinaron eones atrás.
Análisis con el Sistema P.A.T.R.O.N.
Para evaluar este libro, necesitamos mirar más allá del hype. Aquí tienes el desglose técnico de mi experiencia de lectura:
| Letra | Calificación | Análisis de Urbanbookly |
| P | 6/10 | Poppy y Casteel empiezan a sentirse como caricaturas de sí mismos. Se echa de menos la chispa de los primeros libros. |
| A | 8/10 | Armentrout sigue siendo una maestra creando mundos oscuros y opresivos. El lore de los Primitivos es fascinante. |
| T | 7/10 | Suceden cosas importantes, pero el camino para llegar a ellas es, a veces, una caminata interminable por el barro. |
| R | 5/10 | El libro sufre de un exceso de páginas evidente. Con 300 páginas menos, la historia habría sido épica. |
| O | 6/10 | Se apoya demasiado en tropos conocidos y en diálogos circulares que ya hemos leído en los tomos anteriores. |
| N | 6/10 | Es adictivo porque quieres saber qué pasa, pero la lectura se vuelve cuesta arriba en el nudo central. |
Lo bueno, lo malo y lo innecesario
Como bien dicen por ahí, “con menos culo también se caga”, y este libro es el ejemplo perfecto. Vamos a desglosar qué funciona y qué nos ha hecho querer tirar el libro por la ventana.
El punto de vista de Casteel: Una grata sorpresa
Una de las novedades más celebradas de este volumen es la inclusión del punto de vista de Casteel. Después de tres libros escuchando solo a Poppy, tener acceso a la mente del Príncipe (ahora Rey) es un soplo de aire fresco. Nos permite entender su desesperación y su devoción desde un ángulo diferente, aunque en ciertos puntos sus pensamientos se vuelvan un poco repetitivos en torno a lo mucho que ama a Poppy.
El problema de la “paja” literaria
Armentrout tiene un problema de contención. El libro roza las 800 páginas y, sinceramente, le sobra la mitad. Hay capítulos enteros dedicados a conversaciones que no llevan a nada, a Poppy haciéndose las mismas preguntas una y otra vez, y a descripciones de viajes que se sienten como relleno puro. Como lectoras, valoramos un mundo complejo, pero el exceso de detalles puede llegar a marear y a diluir la tensión de la guerra que se supone que estamos viviendo.
La dilución de las personalidades
He notado que los personajes secundarios han perdido fuelle. Sus voces empiezan a sonar todas iguales, utilizando las mismas expresiones sarcásticas y los mismos dejes. A excepción de Reaver, que se ha convertido en mi personaje favorito absoluto por su frescura y su capacidad de sacar de quicio a los demás, el resto se siente un poco plano en este volumen.
El Lore: Un laberinto de dioses y profecías
Si algo hay que reconocerle a la autora es que ha construido un mundo inmenso. Sin embargo, en La guerra de las dos reinas, el sistema de magia y las jerarquías de los dioses se vuelven tan enrevesados que pueden llegar a frustrar. Entre Primitivos, dioses, ascendidos, wolven y draken, a veces necesitas un croquis para no perderte.
Eso sí, la conexión con la saga De carne y fuego (la precuela de Nyktos y Sera) es brillante. Leer ambas sagas en conjunto es casi obligatorio para entender los matices de lo que está ocurriendo en Atlantia. Los descubrimientos sobre el origen de Poppy y su papel en la profecía son, sin duda, los momentos donde el libro brilla con más fuerza.
La Unión y otras polémicas
No podemos hablar de este libro sin mencionar La Unión. Sin entrar en spoilers profundos, es un momento que ha dividido al fandom por completo. Para algunas, es una evolución lógica de los vínculos de sangre y el poliamor latente; para otras (donde me incluyo), se siente un poco forzado y añade una capa de complejidad innecesaria a una relación que ya tenía suficientes problemas. Es “algo raro”, como se suele decir, que te deja con una sensación extraña de cara al futuro de la saga.
¿Para quién es este libro?
Si has llegado hasta el cuarto libro, es porque estás invertida emocionalmente en esta historia. La guerra de las dos reinas es para ti si:
- Amas el slow burn extremo (aunque aquí ya no sea tan slow).
- Disfrutas de las tramas políticas mezcladas con mitología compleja.
- Tienes paciencia para filtrar la paja y quedarte con los momentos épicos.
No es para ti si buscas una lectura rápida, ágil y con un final cerrado. Este libro es solo el principio de un conflicto mucho mayor.
Conclusión: Un puente hacia algo más grande
Mi calificación de 3 estrellas no significa que el libro sea malo, sino que es un libro de transición que se siente fatigado. La guerra acaba de empezar, y el final nos deja con una promesa de que lo que vendrá será apoteósico. El problema es que el camino para llegar a ese final ha sido, por momentos, tedioso.
Jennifer L. Armentrout tiene el talento de engancharte incluso cuando te quejas de sus libros. Seguiré leyendo, porque quiero ver a Poppy abrazar su destino como portadora de destrucción, pero espero que los próximos volúmenes tengan más acción y menos circunloquios.
¿Y tú qué opinas de la evolución de Poppy? ¿Eres del equipo que ama el POV de Casteel o prefieres quedarte solo con la voz de nuestra protagonista? ¡Hablemos en los comentarios de este mundo de sangre y cenizas!

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